martes, 8 de noviembre de 2016

COMPRENDER A TRUMP Y SUS VOTANTES


Después de escucharle y leerle a Trump toda clase de declaraciones odiosas y horripilantes, muchos no logran entender como un personaje con tan lamentables ideas consiga una audiencia tan considerable entre los electores estadounidenses. ¿No pueden ser todos idiotas o estar todos locos? ¿Cierto?

Para responder a esta pregunta hay que analizar más profundamente la campaña electoral de Trump más en detalle.

Los gringos no necesariamente están todos locos, el candidato republicano es "lo que los ciudadanos estadounidenses han querido que sea" (1), no ha escondido su pensamiento, a ratos se moderó, pero su excentricidad fue justamente lo que le valió la diferencia en una política marcada en el constante de los "responsables" (corruptos pero responsables) y "prudentes". Obama el 2008 también sobresalió del resto, aunque no necesariamente con comentarios racistas ni misóginos.

No sabemos si fue intencional o previsto desde un comienzo, pero la estrategia de campaña de Trump fue acertada, funcional a sus objetivos, que era básicamente ganar una gran cantidad de apoyo en las bases republicanas, dando así lugar a lo que llamaríamos "la rebelión de las bases". Trump fue contra el sentido común, en lugar de intentar quitar algunos votos a los demócratas, un electorado latino y negro entre otros, Trump hizo la apuesta inversa y supuestamente la más complicada: la de aumentar su ventaja entre los blancos no hispanos. Por más que esta sea una población que se encuentre descendiendo en cuanto a cantidad, ésta todavía constituía el 74% del electorado en 2012. Para movilizarlos, Trump utilizó la siempre recurrente estrategia del miedo de la derecha: provocó el temor de que el aumento de inmigrantes provoque inseguridad y disolución identitaria y pulverizó la promesa de un renacimiento industrial, una cuestión de gran orgullo en la historia de Estados Unidos.
Mejor que nadie, percibió la fractura cada vez más amplia entre las élites políticas. Su discurso marcadamente "anti-Washington y anti-Wall Street sedujo, en particular, a los electores blancos, poco cultos y empobrecidos por los efectos de la globalización económica" (2).

Trump se sitúa a la derecha de la derecha. Multimillonario, estrella popular y gran conocedor del show televisivo, Trump no es un antisistema, ni tampoco un revolucionario. Su censura no es contra el modelo político en sí, sino a los políticos que lo han estado liderando.

Algunos puntos del programa de gobierno de Trump han sido silenciados por los grandes medios de comunicación; silenciados porque algo les molestó a los medios, y no fueron precisamente los insultos de Trump a las mujeres o a los mexicanos. Trump ha afirmado que “no estoy compitiendo contra Hillary Clinton, estoy compitiendo contra los corruptos medios de comunicación” (Dicho en su mitin del 13 de agosto, en Fairfield, Connecticut). Ver a un Trump "denunciando" a los medios de comunicación fue algo que también caló en el votante estadounidense, que ve como estos medios han manejado la agenda, la opinión del país al antojo de los intereses de los más poderosos (prohibido olvidar la invasión a Irak el 2003 y la cobertura de los medios, CNN y muchos otros).  Otra razón de por qué se ganó la enemistad de los medios es por atacar la globalización económica.. Según él, la economía globalizada está dejando cada vez más estadounidenses desempleados: recuerda que, en los últimos años, en EEUU, más de 60.000 fábricas tuvieron que cerrar y casi cinco millones de empleos industriales bien remunerados desaparecieron (3).

En materia de relaciones internacionales, Trump tiene posturas interesantes; desde un inicio fue partidario del brexit, además, Trump ha prometido revisar los tratados del NAFTA, pero una de las posturas más reconocidas, es acabar con el TPP (Trans-Pacific Partnership), en los países latinos que son integrantes de este tratado, como Chile Perú o México, los movimientos sociales han encendido las alarmas y han buscado influenciar en las decisiones de los gobiernos para que no ratifiquen dicho tratado, puesto que entre otras cosas, otorga un poder inconmensurable a transnacionales en desmedro de las soberanías nacionales. Trump promete una alianza con Putin para acabar con Estado Islámico; y con respecto a Cuba, contrario a muchos republicanos, dice apoyar la normalización de las relaciones diplomáticas.

Así como su rechazo de los recortes neoliberales en materia de seguridad social. Trump ha prometido no tocar los avances sociales de Obama, también "bajar el precio de los medicamentos, ayudar a resolver los problemas de los “sin techo”, reformar la fiscalidad de los pequeños contribuyentes y suprimir el impuesto federal que afecta a 73 millones de hogares modestos" (4).

Trump tampoco dejó tranquilos a los intocables de Wall Street; dentro de sus ideas Trump propone aumentar significativamente los impuestos de los corredores de bolsa que ganan fortunas y apoya el restablecimiento de la antigua Ley Glass-Steagall (5).

Todo esto nos permite dislumbar que hay razones políticas, en propuestas y promesas concretas para que Trump tuviera un apoyo impensado hace un año, y esto sin, como mencioné al comienzo, exculpar a Trump de todas sus declaraciones horrendas; solamente procurar poner una humilde gota de entendimiento en este enorme océano llamado Donald Trump.


______________________________
(1) Se acabó el duelo. => http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/06/america/1478465348_162195.amp.html
(2) ¿Fin del fenómeno Trump? => http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/0000856412872168186811102294251000/editorial/?articulo=3aa442f5-96dc-4ac1-a898-cfc72cfc18a9
(3) Idem.
(4) Idem.
(5) Idem. 

Leer más…

miércoles, 1 de junio de 2016

La Nueva Mayoría y los movimientos sociales


Ella es, la Concertación, hoy Nueva Mayoría, la que naturalizó el modelo neoliberal como lo más normal de la vida y el mundo entero; ahí están, los responsables de la expansión mercantil en todo nuestro orden social a niveles impensados en otros países.

La inclusión del Partido Comunista no hizo más que darle algo más de oxígeno a una forma de hacer política que excluye cambios de reforma social y económica, es más, nació este bloque político en su esencia a la negación de todo cambio social y económico, divorciándose y manteniendo luego una larga sordera ante los movimientos sociales que desde 1997, el 2001, con valentía y lucidez aunque finalmente cooptado por la Concertación y la derecha el 2006, el gran impacto del 2011 y las posteriores movilizaciones hasta el 2016 han demostrado que ya no nos acomodamos, o que en realidad nunca nos acomodaremos dentro de los marcos heredados post transición que ésta reducida cúpula partidaria procura mantener por medio de reformas que no tocan el trasfondo de un Estado subsidiario y totalmente adscrito al neoliberalismo.

Aquí están, los responsables de la separación enorme entre la sociedad y la política, lo que contribuyó en estos 26 años a la destrucción, si, destrucción de la educación pública que alguna vez caracterizó a este país con orgullo de tenerla en gran calidad y prestigio.

Hoy, los movimientos sociales junto con los sectores políticos no representados en los dos bloques Nueva Mayoría-Chile Vamos deben aunar fuerzas y ser una alternativa real en el ámbito programático y electoral, si electoral, porque no por mucho moverse en la calle significa que las ideas se materializarán como leyes de la República.

Veremos qué pasa en lo que queda del 2016

Leer más…

miércoles, 16 de diciembre de 2015

2016 Y EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL


El movimiento estudiantil parece tener un nuevo impulso, y no es precisamente por mérito propio, sino por la forma en que la Nueva Mayoría pretendió dar cumplimiento a promesas de campaña. Este nuevo impulso quedó consignado con la Confech y su pintura de guerra para el 2016 como lo tituló El Mostrador.

Leyendo publicaciones, opiniones y certeras afirmaciones de los electos presidentes de Federación de Universidades “estatales” (permítanme las entre comillas) y privadas, todos están de acuerdo que el 2016 debe ser el año de tomarse las calles y volver a dejarle en claro al gobierno que los estudiantes no están conformes en lo absoluto con su manera de concretar las promesas con que la Nueva Mayoría llegó al gobierno.

Noam Titelman ha mencionado en algunas ocasiones que los nuevos líderes estudiantiles deben “sacarse de encima el 2011”. Yo no puedo estar más que en desacuerdo, porque justamente lo que ocurrió el 2011 es lo que nos falta ahora más que nunca, un debate ESTRUCTURAL (y no discusiones de glosas parlamentarias) acerca del diagnóstico de nuestro malestar y las soluciones para un nuevo Chile. Sacarse de encima el 2011 ha permitido a la Nueva Mayoría pretender tener el apoyo de los estudiantes y con ello elaborar propuestas a medias, discusiones a medias, gratuidades a medias.

Ahora ojo, si se nos viene un 2016 con mucha movilización, a tener en cuenta por favor que los chilenos y chilenas están hastiados de las marchas, piensan que es “marchar por marchar”, se ha dado un uso, legítimo y que yo comparto al 100%, de protestar por un sinfín de materias no resueltas pero muchas veces sin o con escaso debate profundo, serio y con posterior legislación al respecto. El movimiento estudiantil tiene que salir a la calle el 2016, porque es parte de su esencia desde los años del siglo XX, pero también generar debates acerca de temas que hasta ahora no se han discutido con profundidad.

Algunas de las temáticas que este nuevo impulso debe traer a la discusión pública este 2016 es cuestionar y cambiar la Agencia de Acreditación, el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), la forma de financiamiento de la gratuidad mediante asignaciones de los ingresos del Cobre, y en base a esto, qué tipo de país construiremos en las próximas décadas, discusiones que ya han comenzado tibiamente durante este 2015.

La Nueva Mayoría termina este 2015 demostrando que en los grandes temas que le interesan a la sociedad chilena se dedicó más a improvisar que a generar propuestas de base, sólidas y que perduren aunque vengan terremotos como Tribunales Constitucionales u otros efectos exógenos. ¿En qué hubo improvisación? En que hoy se discute arreglar la reforma tributaria, la carrera docente hasta el final tuvo el desacuerdo de un gran número de profesores que no estaban de acuerdo con muchas de las propuestas de la ley siendo que uno de los roles del gobierno es preparar el camino para ejercer estos cambios; la promesa incumplida de la cantidad de hospitales prometidos porque todavía no se ponen de acuerdo si concesionar o no; los cambios que han propuesto los senadores de la Nueva Mayoría a la Reforma Laboral que son un claro retroceso a lo que incluso el propio programa de gobierno prometía; la misma incapacidad de resolver a tiempo el paro del registro civil o el paro de los camioneros son evidencia que el gobierno está plagado de expertos que no están escuchando, están más preocupados de cumplir con las metas autoimpuestas por Bachelet que realmente sentarse a conversar con los que se verán afectados por estas propuestas. 

¿Qué fue el "realismo sin renuncia" sino, en la práctica, anunciar que no se podría cumplir con todo lo que se había prometido? Que no alcanzaban las platas, no alcanzaba el tiempo etc.

Termino como empecé, el movimiento estudiantil tiene un nuevo impulso no por mérito propio, sino por los golazos que este gobierno se ha hecho, favoreciendo el trabajo de una oposición en la derecha con escasas ideas, e inteligencia al parecer. Esperemos que este 2016 los estudiantes pongan los puntos sobre las ies, porque si no son ellos entonces quienes. 


Leer más…

sábado, 12 de diciembre de 2015

INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA Y EL TPP


La discusión sobre la integración ha sido un tema latente para Latinoamérica desde el Siglo XIX; sin embargo las iniciativas más potentes sobre todo en el ámbito económico se dieron en la posteridad a la Segunda Guerra Mundial, en la década de 1950.

Actualmente vivimos en una etapa donde han florecido muchas instituciones que buscan de acuerdo a sus principios y objetivos un cierto nivel de integración, pensemos en la CAN, MERCOSUR, ALBA, la Alianza del Pacífico y la UNASUR.

Pero un nuevo actor ha surgido en el escenario internacional, el Trans Pacific Partnership, conocido como TPP por sus siglas en inglés. Este acuerdo promete cambiar las reglas del comercio mundial por lo que si queremos hablar de integración regional, sí o sí debemos tener en cuenta este acuerdo megarregional.

El TPP es un tratado de libre comercio multilateral negociado entre países de la región Asia Pacífico, entre los 24  que se encuentran: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. En la actualidad existen 30 capítulos de negociación, incluyendo una gran variedad de temas, referentes a las diferentes condiciones del mercado.

Representa el 40% del PIB mundial.

Las negociaciones del TPP comenzaron en marzo del 2010, pero las conversaciones preliminares se remontan a algunos años anteriores, y encuentran su origen formal en la existencia del P4 o Pacific Four, un acuerdo negociado por Chile, Brunei, Singapur y Nueva Zelandia que tiene vigencia desde el 2006, que tuvo un impulso impensado con la llegada de Estados Unidos, apropiándose del acuerdo y transformándolo no sólo en un acuerdo comercial sino también en un asunto geopolítico, donde desde la llegada de Obama a la administración de Washington se ha buscado menguar la gran influencia de China impidiendo que sea el gigante asiático el que tome las riendas del comercio mundial.

El lunes 05 de octubre del 2015, y después de nueve rondas de negociaciones, se anunció el cierre de las negociaciones para crear la mayor zona libre de comercio del mundo, Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (por sus siglas en inglés, y de ahora en adelante TPP), luego de que se lograra destrabar las negociaciones entre Estados Unidos y Japón, dos de los mayores impulsores de este acuerdo.

Es así como, días después, el domingo 11 de Octubre el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, confirmó que el país firmará a fines del presente año o a principios del 2016 el TPP, dando a entender también la fecha en que los países restantes firmarán dicho acuerdo.

Esta llegada de Estados Unidos marca, nuevamente, un giro en la política Latinoamericana, donde cuatro países – Chile, Perú, Colombia y México – procurando tomar cartas en el asunto, constituyeron el 2011 la Alianza del Pacífico,  donde el comercio e integración, género, innovación y pymes, son algunas de las áreas de trabajo que tiene la Alianza.

Un aspecto importante a mencionar es el regreso de México a Latinoamérica, lo que ha abierto un escenario más competitivo para Brasil y Venezuela para disputar la hegemonía de la región.

Así, vemos que el escenario para una integración única y duradera para nuestra región está lejos de llevarse a cabo, aun así, es interesante, ya sea por mera necesidad más que por voluntad política de los Presidentes de Estado, se impulsen iniciativas que insten a los Estados a organizarse para los cambios que se producen a nivel mundial, aunque este sentir de integración aún no haya bajado a las bases sociales de nuestros países y no pase por ahora, de ser una integración basada principalmente en temas económico comerciales, aunque bueno es destacar el esfuerzo de UNASUR por salirse de este paradigma económico. 



Leer más…

SUICIDIOS EN CHILE: UNA MIRADA SOCIAL


Según datos de la Organización Mundial de Salud cada 40 segundos se suicida una persona en el mundo. Si bien es una problemática de ámbito internacional, algunos países han logrado bajar sus tasas de suicidios mientras que otros en las últimas décadas las han aumentado considerablemente.



Acá es donde tanto Corea del Sur como Chile comparten una triste realidad, ambas son las naciones en que más ha aumentado las tasas de suicidios en las últimas dos décadas.
                                    

                                      Cambio en las tasas de suicidios
              Gráfico 2. Porcentaje, cambios en las tasas de suicidios entre
                             1990-2011 o último período disponible.




No es mera casualidad que ambas naciones compartan este récord, vaya que no.

Ambas naciones dieron paso a sus avances en desarrollo económico y social basado en una cancha donde las leyes del mercado regulan el diario vivir en su más pura expresión, acá es donde uno se pregunta del por qué a pesar del crecimiento económico y un supuesto aumento en la calidad de vida tenemos en ambos países el mayor aumento en las tasas de suicidio. Mucho se ha escrito acerca que los estudios de los suicidios se hacen no solo analizando cifras sino también el contexto social en que se lleva a cabo la violencia hacia sí mismo buscando la muerte.

No es solo coincidencia que en ambos países con marcadas huellas de la economía neoliberal en la mentalidad de la sociedad en su conjunto suenen tanto palabras como “emprendimiento”, “meritocracia” etc., donde el poder económico está concentrado en pocas familias, lo que lleva a trabajar mucho con bajas remuneraciones y  escasas relaciones entre empresario y trabajador para negociar dichos problemas.

El filósofo Byung-Chul Han denomina como “sociedad del cansancio” al comienzo del siglo XXI desde un punto de vista patológico, no bacterial ni viral sino neuronal. La superproducción que nos acompaña, el superrendimiento o la supercomunicación provoca lo que Han llama la violencia neuronal, es decir, una violencia que es inmanente al sistema mismo, que no es percibida como una fuerza extraña y por ende no es enfrentada como tal. Nuestras generaciones trabajan en una sociedad cansada donde, pareciera ser, que el único acto de libertad para terminar con este cansancio patológico es el suicidio.

Y claro, la gran gracia del sistema de dominación neoliberal que impera en ambas naciones es que tal sistema convierte al trabajador oprimido en empresario, en empleador de sí mismo, hoy cada uno es un trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa, como lo señala nuestro filósofo: “El sujeto sometido no es ni siquiera consciente de su sometimiento. Se cree libre. Esta técnica de dominación neutraliza la resistencia de una forma muy efectiva. La dominación que somete y ataca la libertad no es estable. Por ello el régimen neoliberal es tan estable, se inmuniza contra toda resistencia porque hace uso de la libertad, en ligar de someterla.[1]

Continúa el autor afirmando que “hoy Corea del Sur tiene la tasa de suicidio más alta del mundo. Uno emplea violencia contra sí mismo, en lugar de querer cambiar la sociedad. La agresión hacia el exterior que tendría como resultado una revolución cede ante la autoagresión.[2]

Este sujeto sometido, al creerse libre, mantiene las lógicas de este sistema, en donde cada individuo al ser su propio empresario “contribuye cotidianamente al sostenimiento del “sistema”. Incapaces de darse cuenta de que esos sucedáneos, provistos por quienes realmente se benefician del “sistema”, están diseñados exclusivamente para mantenerlos en la esperanza incumplible de un éxito, objetivo, que cada vez está reservado a menos personas. Pero sigue compitiendo, busca el beneficio, bajo formas reales o irreales: esa es la forma adecuada y necesaria para lograr el mejor de los mundos posibles[3].”

Los jóvenes en nuestro país, entre 10-19 años y 20-24 años suman 42,5% en tasas de suicidios, esto es, entre esos 14 años de edad se suicidan más que todo el resto de la población.
Pero las cifras indican un panorama aún menos alentador para Chile: duplica la tasa de mortalidad juvenil por suicidio de Latinoamérica y el Caribe.

También en Corea del Sur el suicidio es la principal causa de muerte entre adolescentes y jóvenes en 2013.

Nuestros jóvenes son los que se llevan la peor parte de este sistema social-económico. Hacer algo al respecto implica no sólo aumentar gasto en salud, incorporar la depresión como prioridad en los sistemas de salud pública y privada e informar claramente acerca del diagnóstico y el tratamiento correspondiente, todo esto es necesario, pero según lo que hemos visto brevemente, no es suficiente.

Es necesario que como país llevemos a cabo un debate profundo sobre lo que estamos construyendo como nación, cuáles deben ser sus bases, sus pilares fundamentales, ¿la competencia? ¿el esforzarse por ser mejor que otro? ¿o la solidaridad? ¿construir una comunidad que genere realmente una sociedad más justa e igualitaria?

Todo el sistema económico-social chileno, como ustedes deben saberlo muy bien, está pensado para la competencia, sería bueno que ante la oportunidad que nos daremos como sociedad de construir una nueva Constitución pensemos el modelo de sociedad, por el bien de nuestros jóvenes y compatriotas que cada vez ven como la única solución el suicidio.  






[1] Fuente: http://elpais.com/elpais/2014/09/22/opinion/1411396771_691913.html
[2] Idem.
[3] Véase: Ferreira, M., & Martínez-Arrarás, J. (2014). Neoliberalismo y Postmodernidad: La crónica de un suicidio colectivo y las lecciones no aprendidas de la modernidad. Intersticios. Revista sociológica de pensamiento crítico., 5-12.



Leer más…

miércoles, 15 de julio de 2015

EL REGRESO DE LA CONCERTACIÓN


El 19 de Mayo Andrés Velasco publicaba una columna titulada el columpio (1) donde escribía “Si, como dijo alguien, gobernar es priorizar, todo esto es el no-gobierno, la abdicación del deber de liderar que tienen quienes encabezan el aparato del Estado.” Por su puesto las críticas desde la Nueva Mayoría no se hicieron esperar, eso hasta que Bachelet decide hacer caso del principio de Velasco, “hay que priorizar”. Resulta ahora que hasta Andrade nos sale con la joyita de que “no hay condiciones políticas para la reforma previsional” (2). Es la Concertación que vuelve en gloria y majestad, o quizás, salvo unos pocos matices, nunca se fue, solo esperaba el momento para salir a flote.

Una sutil prueba de que la Concertación siempre estuvo, camuflada en la Nueva Mayoría, son las palabras de Gutenberg Martínez: “Todos sabíamos que no se iba a poder” (3). Si hasta en la presentación de este "segundo tiempo" denominado "Todos x Chile" es la copia del mismo slogan usado por Frei en las elecciones del 2009. No se trata esto de andar buscando al diablo entre las sombras de cada declaración a la prensa, son los hechos los que hablan por si solos. 

Cuesta creer que con tanto asesores, tanto profesional con Phd, con vasta experiencia no hayan logrado anticiparse a este escenario adverso de la economía nacional, que por supuesto se explica por factores internacionales, pero también sabíamos que desde la campaña presidencial del 2013 ya se estaba advirtiendo que los próximos años Chile crecería a cifras menores del 4% o 3%.

¿Cómo se lleva a cabo entonces un programa de gobierno que implica una gran cantidad de gasto, sabiendo desde un principio que “las platas no alcanzan”?  ¿O será que este "realismo sin renuncia" vino por la presión de los privados que se hizo insostenible y se hizo entonces necesario aplicar un realismo político?

La vuelta a la primera fila de la Concertación es en otras palabras la vuelta de la no convicción, de los acuerdos con los poderes fácticos, de la “medida de lo posible”, y también es la prueba que, les guste o no, Bachelet tiene liderazgo pero no supo usarlo.




(3)    http://www.latercera.com/noticia/politica/2015/07/674-638426-9-gutenberg-martinez-y-programa-de-bachelet-todos-sabiamos-que-no-se-iba-a-poder.shtml

Leer más…

domingo, 5 de julio de 2015

INDESCRIPTIBLE, CHILE CAMPEÓN DE AMÉRICA


Nací en 1989 y no vengo de una familia futbolera, pero quizás el venir de un barrio pobre hizo que desde chico me gustara jugar y ver el fútbol, donde el gran pasatiempo era patear y correr tras el balón, como en la básica donde sacábamos hojas del cuaderno y con harto skotch nos hacíamos una pelota para jugar en los recreos, regresábamos a nuestros hogares pateando el balón por las veredas de San Fernando y sin decir que respirábamos fútbol, era por lejos la mejor diversión del momento.

En esos años vi mis primeros partidos de la selección, el mundial de Francia 98, donde aparecía por vez primera esa sensación amarga de frustración al quedar eliminados por Brasil con un categórico 3-0, no sería la primera ni la última en que Brasil se encargara de mandarnos pa la casa. La segunda gran frustración sería la final del Colo el 2006 pero ese es cuento de otra historia.

Esa sensación de ver un partido sabiendo que ya vas a perder, o que te harán el gol al último minuto se  acabó con Bielsa, el gran gestor de este campeonato. Es cierto, Bielsa dejó huella no solo en los jugadores, sino en un país entero, solo había que terminar esa labor inconclusa y eso solo podía hacerlo alguien que entendiera el futbol y la pasión del loco, y ese alguien tenía nombre y apellido, Borghi fue solo un entre paréntesis que de todas formas nos dejó puntos claves en las clasificatorias, pero a la luz de la historia quedó claro que el hombre ideal era Jorge Sampaoli.

Sin duda que la más dolorosa de todas las derrotas, más que todas las que sufrimos como generación pos dictadura, ya sea con el “Peineta”, Olmos, Acosta o Bielsa fue la de Brasil 2014 con el famoso palo de Pinilla y los nefastos penales, siendo lo que más me molestó, el hecho de que los jugadores aceptaran ir a la Moneda como si llegaran con el trofeo bajo el brazo, con la rabia y la frustración de los “triunfos morales”, había decidido “alejarme” de la selección, era la peor imagen que podíamos transmitir no solo al mundo entero, sino a nuestros propios compatriotas, seguíamos transmitiendo la mentalidad de un "Chile a medias", ya suficiente de eso tuvimos durante la transición democrática y seguimos viendo esto con reformas a medias que se cocinan entre cuatro paredes.

Hasta que jugamos contra Uruguay en esta copa, ese gol de Isla lo grité con todo, tanto así que mejor ni recordarlo jaja… tanto así que volvía a encenderse la pasión por ver a esa selección que iba en camino recto a cambiar la historia, y así fue, en la tanda de penales ante Argentina en la final se me vinieron a la mente todos estos recuerdos que he escrito, desde Francia 98 hasta el último penal de Alexis.

¿Por qué le damos tanto color con todo esto? Porque crecimos con el fútbol pue, porque parte de nuestra historia de vida está en ese balón con el que formamos amistades, conocíamos a los cabros de la pobla, aprendíamos de la vida lo que no aprendíamos en las aulas de clases, a jugar en equipo, a levantarse después de que te boten al suelo, a intentarlo de nuevo a pesar de los errores, porque al fútbol no le interesa el apellido que tienes, si vienes de un colegio privado o si tus papás ganan un buen sueldo, el fútbol no discrimina, lo juegan ricos y pobres, si no tienes cancha, te haces dos arcos con piedras o con tus chalecos y mochilas y comienza a rodar el balón hasta que el cansancio no nos deje seguir jugando.

Por eso celebramos este campeonato de la forma en que no celebramos con otros deportes, porque el fútbol es pueblo, es expresión de la poca comunidad que nos va quedando, a pesar de que el fútbol de hoy en día esté cooptado por cifras astronómicas de dinero y empresarios que solo ven ganancia, el “deporte rey” sigue estando en los potreros, en las calles y en las plazas de nuestros barrios y nuestras ciudades dándonos penas y alegrías indescriptibles.

Leer más…

viernes, 12 de junio de 2015

EL ETHOS DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL


Desde principios del siglo xx, el movimiento estudiantil estuvo involucrado directamente con el contexto nacional, vinculándose con los problemas de los trabajadores, los pobres y el pueblo organizado que veía en sus armas de la ideología la esperanza de cambiar el rumbo de la sociedad.

Comenzaban a abrirse paso entre la reducida élite que procuraba meter bajo la alfombra la llamada “cuestión social”, haciendo presencia el movimiento estudiantil entre aquellos que sufrían las consecuencias de este intencionado olvido, quizás no muchos, pero con esos pocos se pudo crecer y avanzar con pequeños pasos hacia un movimiento que pronto haría tambalear un gobierno entero, y el de muchos, como fue el caso de la caída del primer gobierno de Ibáñez, donde los estudiantes fueron protagonistas no sin sufrir las consecuencias de la persecución y represión, algo que ya el movimiento estudiantil conoce de primera mano a lo largo de su historia, Alessandri, Ibáñez, Videla, Frei Montalva, Pinochet, la Concertación, Piñera y la Nueva Mayoría le han dado un “cariñito” a los estudiantes durante su historia.

Y es que el movimiento estudiantil siempre fue mucho más que un grupo de locos jóvenes gritando consignas o marchando por las calles; había una imagen país en la mente de estos muchachos, una muy diferente a la que pensaba y piensa la élite hoy en día. Esta lucha por una nueva visión de país hizo que los estudiantes debieran enfrentar severas adversidades, pero una y otra vez supieron levantarse, una generación tras otra que miraba más allá de las aulas y las palabras de un profesor hablando por noventa minutos.

La gran preocupación de lo nacional por lo general mermó las demandas internas de los estudiantes, que veían postergar una y otra vez sus petitorios internos para volcarse hacia los problemas que Chile tenía vez tras vez, pero es necesario rescatar que hacia 1972, todos los rectores de las universidades existentes en el momento eran elegidos con participación estudiantil, un enorme avance hacia la democratización que hoy parece estarse recién ganando, nuevamente.


No olvidemos este ethos estudiantil, guerrero, rebelde de un sistema perverso y nunca conforme con las migajas de un Estado que violentaba de mil formas al movimiento, haciendo que éste responda con esa piedra cargada de rabia e impotencia, pero también con un sentido histórico por los muchos que han caído en la lucha.  Sin embargo no quiero caer en afirmar que aquellos que han decidido entrar en la institucionalidad se han “vendido al sistema”, pero sí afirmar que el movimiento estudiantil está para pensar el país más que para presentar diputados o concejales, si los tenemos me parece bien, pero lo central del movimiento estudiantil, su ethos es mostrar las falencias del Estado que poco a cambiado con respecto al que vieron en los principios del siglo xx y presentar una nueva visión, así como siempre lo hicieron nuestros compañeros de generaciones anteriores.

Leer más…